Cuando te sientes atrapada en ti misma, en la cotidianidad, en la rutina, en el mismo universo que no te basta para recorrerlo y tus alas no son como antes fuertes, desplegadas, listas para emprender el vuelo. Que difícil se me hace a cada paso, dar el siguiente paso saber que puede ser el ultimo hacia un abismo, mis alas sanando de sus heridas en la montaña segura y luego saber que es tiempo de partir… es tiempo de partir…. que difícil se me hace y que atrapada en esta situación me encuentro que saltar es mas seguro que seguir. Y cuando piensas que todo es negro, que no puedes mas un ángel misericordioso, toca una melodía que te dice que no estas solo, que es solo una prueba, que la vida esta atenta a tus actitudes y a las decisiones que tomes para confabular en tu provecho y no en tu contra que solo espera por esos pequeños y cotidianos actos de valentía para respaldar tu visión, que los obstáculos solo hacen mas deseable la meta y de en definitiva no estas solo hay muchos como tu: con las alas heridas que ya no pueden dar más, que el camino es largo y pedregoso, que la soledad aprieta el alma. Que el hambre de caricias es peor que un estomago famélico. Ellos necesitan saber que aun hay esperanza, necesitan que pierdas el miedo que emprendas el vuelo y que les hagas saber que las cosas desde arriba tienen otro color, que el universo es vasto y la vida ofrece aun mucho mas que las mismas situaciones complejas de la vida adquieren matiz de esperanza cuando las ves desde un espíritu elevado y un alma con coraje y valor. Sí, es verdad que a veces amanecemos con ganas de ya no amanecer pero justo en el momento que mas lo necesitas allá a lo lejos suena una melodía conocida recordándote que hay que respirar y hacer la vida a diario con valor. Y TODO A PULMÓN…… http://youtu.be/onaTrc34uFc Copyright © 2013 Marbeth Canedo

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